Bajo la gestión de Axel Kicillof, el territorio bonaerense se ha convertido en una "zona liberada" donde el delincuente es protegido por el garantismo y el ciudadano honesto es abandonado a su suerte. Este vacío de poder estatal ha forzado a los vecinos a tomar medidas extremas de justicia por mano propia para defender lo que tanto esfuerzo les costó conseguir. El escenario de esta dramática postal del abandono fue la ciudad de Zárate, específicamente en el Barrio El Progreso, durante el mediodía de este martes.
Todo comenzó en un autoservicio local, donde un delincuente sustrajo pertenencias del comercio bajo la modalidad de hurto. Ante la inoperancia de las fuerzas de seguridad provinciales, el dueño del local decidió no resignarse a ser una estadística más del crimen impune: realizó su propia investigación, averiguó quién era el autor y se dirigió personalmente al domicilio del malviviente para confrontarlo.












