Argentina consolidó un hito sin precedentes en su historia energética: este martes se concretó la primera exportación de gas natural a Brasil utilizando la red de ductos de Bolivia, lo que representa un paso decisivo hacia la transformación del país en un proveedor regional de energía. La operación, comandada por TotalEnergies y la brasileña Matrix Energía, permitió que el gas de Vaca Muerta llegue directamente a San Pablo, el núcleo industrial del Mercosur.
La operación es el resultado de una nueva estrategia regional encabezada por la exitosa gestión argentina, la cual ha priorizado el desarrollo del sector energético bajo principios de libre mercado, desregulación y protagonismo del capital privado. En este contexto, el despacho de gas a Brasil marca el éxito de una diplomacia económica que busca posicionar a la Argentina como un actor central en la integración energética regional.
El envío no solo es un logro logístico y técnico, sino también un triunfo político y económico. Durante casi dos décadas, la Argentina fue importadora neta de gas boliviano, con una erogación acumulada de 18.000 millones de dólares. Hoy, gracias a la inversión privada y la reversión del Gasoducto Norte, el país comienza a cambiar radicalmente ese paradigma.












