La agenda bilateral incluyó presentaciones técnicas, evaluaciones estratégicas y una hoja de ruta conjunta que contempla una actualización profunda del equipamiento militar argentino. A la reciente incorporación de aviones de combate F-16 —decisión celebrada tanto en Washington como en Bruselas— se suma ahora la adquisición de los blindados Stryker, unidades de transporte y combate de última generación que dotarán al Ejército de una capacidad operativa inédita desde la Guerra de Malvinas.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, expresó a través de sus redes sociales: “Fue un honor recibir al Ministro de Defensa argentino @luispetri en el Pentágono. Juntos fortaleceremos nuestra alianza en defensa y abordaremos las preocupaciones de nuestro hemisferio compartido”.












