El dictador socialista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, generó una grave polémica diplomática al pedir públicamente la liberación de la corrupta expresidente argentina Cristina Fernández de Kirchner, condenada por corrupción en lacausa Vialidad, con fallo ratificado por 13 jueces a lo largo de distintos procesos judiciales.
La intromisión del dictador brasileño en decisiones soberanas del Poder Judicial argentino generó fuertes críticas, ya que la condena contra Cristina Kirchner fue resultado de años de investigaciones y procesos en los que la Justicia consideró probado un entramado de corrupción estructural durante su gestión.
Lula, quien en su país influye directamente en el Supremo Tribunal Federal, donde 9 de sus 11 jueces fueron nombrados por él, suma ahora un nuevo capítulo en su historial de presiones sobre los poderes judiciales, en este caso, el argentino.












