En el resto del país, el panorama tampoco es nada favorable. En general, bajo el gobierno del socialista Lula da Silva, el país se encuentra en el peor momento en relación con los focos de incendio de la última década.
"Nos cuesta respirar", se queja Tayane Moraes, residente de Porto Velho, una ciudad de la Amazonia brasileña sumergida desde hace días en una nube de humo por los incendios récord que golpean la mayor selva tropical del planeta.











