El sector de hidrocarburos en Bolivia enfrenta una de sus peores crisis, con una caída en la producción de gas natural y la falta de una certificación actualizada de sus reservas. Este hecho marcaría el fin del ‘milagro boliviano’, ya que la falta de gas haría estragos masivos sobre la economía. El Gobierno de Luis Arce intenta dilatar un éxodo masivo, similar a la de Venezuela, hacia el resto de la región, donde Argentina, Perú y Chile serían los paraderos predilectos.
Es que entre 2014 y 2022, la producción de gas en Bolivia cayó de 49,9 millones de metros cúbicos diarios (mm3d) a 40 mm3d, mientras que las exportaciones de hidrocarburos disminuyeron de 6.624 millones de dólares a 3.050 millones. Esto desplazó al sector de hidrocarburos al tercer lugar en exportaciones, por debajo de la minería y los productos no tradicionales.
Reservas de gas en declive
El presidente Luis Arce advirtió que las reservas de gas están en declive, aunque no proporcionó cifras exactas. La última certificación oficial, realizada en 2018 por Sproule International Limited, estimó las reservas en 10,7 trillones de pies cúbicos (TCF), con una duración de 14,7 años. Sin embargo, otros informes indicaron que en realidad las reservas eran de 8,95 TCF ese año.













