Hoy miércoles, frente al Congreso, se desató una nueva ola de violencia a manos de grupos de extrema izquierda que atacaron a las Fuerzas de Seguridad, provocando disturbios en el centro porteño.
Horas después, una parte de los militantes kirchnerista se dirigieron a Plaza de Mayo, en dodne utilizaron las emblemáticas piedras conmemorativas de las víctimas del COVID-19 para tirarlas contra la Casa Rosada.
En estos incidentes, varios civiles, ajenos a la protesta, al igual que policías, resultaron heridos, dejando en evidencia la violencia con la que operan los sectores de izquierda.
Según fuentes oficiales, esta jornada de caos generó un gasto millonario para el Estado, estimándose que los daños alcanzaron los 275 millones de pesos.
















