La gestión del intendente Fernando Rambaldi marcó una postura firme ante las pretensiones de incremento tarifario planteadas para el sistema de Sierras Chicas. Durante la Audiencia Pública del ERSEP su equipo expuso que los porcentajes solicitados impactarían negativamente en el plan de saneamiento financiero local. El mandatario busca resguardar los recursos de los vecinos ante la posibilidad de pagar más sin recibir mejoras tangibles en el servicio.
El ingeniero Darío Nicolás Pintos detalló técnicamente que el municipio asume hoy una socialización de costos de un sistema regional que no utiliza. La ciudad funciona como usuario exclusivo de la planta potabilizadora La Calera y no recibe beneficios directos del resto del esquema regional. Validar incrementos en este contexto afectaría las arcas municipales y trasladaría un peso injustificado al bolsillo de los contribuyentes.












