Capilla del Monte: El uso del municipio como trampolín político
Fabricio Díaz dejó la intendencia de Capilla del Monte para sumarse al gabinete de la provincia.
porRedacción Córdoba
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Fabricio Díaz pidió licencia en la intendencia de Capilla del Monte para sumarse al gobierno provincial.
El intendente de Capilla del Monte, Fabricio Díaz, confirmó su alejamiento del cargo para integrarse a la estructura del gobierno provincial. Esta decisión, oficializada el 1 de marzo, transforma a la gestión municipal en una plataforma de ascenso personal para la carrera política del dirigente. Mientras tanto, los vecinos denuncian un estado de abandono caracterizado por calles rotas, falta de iluminación y servicios de agua deficientes.
La salida de Díaz deja el Ejecutivo en manos de Santiago Arenas, su histórico aliado y ex secretario de Gobierno. Para cumplir con la Ley Orgánica Municipal 8102, Arenas debió renunciar a su cargo anterior y retomar su banca en el Concejo Deliberante. El funcionario fue tribuno de cuentas entre 2011 y 2017 y con el tiempo se convirtió en uno de los dirigentes más cercanos al actual intendente.
La paradoja de este salto al gabinete provincial radica en que Díaz ocupará áreas vinculadas a la gestión territorial e infraestructura. Es precisamente en estos sectores donde su administración local mostró los mayores déficits durante su mandato. La frase "yo estoy para más que arreglar calles", pronunciada por el intendente, resuena hoy como una muestra de desprecio hacia las funciones esenciales.
Santiago Arenas, intendente interino de Capilla del Monte
El despertar de las ideas de la libertad frente al modelo de estancamiento
Desde los sectores que promueven las ideas de la libertad, se cuestiona la lógica de utilizar las intendencias como meros trampolines partidarios. Señalan que Capilla del Monte repite una historia de mandatos inconclusos donde el pueblo queda postergado frente a las ambiciones de la dirigencia. El reclamo se centra en la necesidad de recuperar la eficiencia administrativa y el respeto por el contribuyente que paga sus tasas.
Mientras tanto, el referente local de La Libertad Avanza, Miguel Altamira, sostiene que Capilla del Monte vuelve a vivir la misma historia: dirigentes que no terminan sus mandatos y utilizan la intendencia como plataforma para sus carreras políticas, mientras el pueblo sigue esperando soluciones básicas desde hace décadas.
Arenas fue tribuno de cuentas de Capilla del Monte en dos oportunidades
El escenario hacia 2027 empieza a configurarse con una fuerte demanda de renovación institucional y transparencia fiscal. La sociedad capillense comienza a manifestar su hartazgo ante un sistema que privilegia los cargos públicos por encima del bienestar real de la comunidad.
La política local atraviesa una etapa de reordenamiento donde los ciudadanos exigen funcionarios comprometidos con la gestión territorial efectiva. La mirada está puesta en modelos que reduzcan la carga sobre el sector privado y fomenten la inversión productiva en el turismo.