El militante kirchnerista Leandro García Gómez fue detenido tras secuestrar y drogar a Lourdes Fernández.
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El exnovio de la cantante Lourdes Fernández, conocida por integrar el grupo Bandana, fue detenido este jueves en un departamento de Palermo tras ser acusado de secuestrarla, drogarla y mantenerla retenida contra su voluntad. Se trata de Leandro Esteban García Gómez, empresario de 47 años, con pasado en dependencias estatales durante los gobiernos kirchneristas y fundador de la agrupación “La Néstor Kirchner”.
Lourdes Fernandez, ex cantante de Bandana.
El rescate de Lourdes y el estado en que fue encontrada
La Policía de la Ciudad allanó el domicilio de García Gómez en la calle Ravignani, donde encontró a la artista en estado de sedación y desorientación, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital Fernández. La familia había denunciado su desaparición días antes y temía que estuviera en poder de su expareja, con quien mantenía una relación violenta.
Lourdes de Bandana, agredida durante mucho tiempo por Garcia Gómez.
Según fuentes policiales, el operativo se realizó tras la obtención de una orden judicial. Horas antes, García Gómez había intentado desligarse del hecho ante las cámaras, acusando a los medios de “distraer con esto para no hablar de la situación del país”.
El detenido ya contaba con una causa previa por violencia de género, había estado con tobillera electrónica y monitoreado por el Tribunal Oral en el Criminal Correccional N°21. Además de denuncias de su expareja Lourdes en 2022, cuando la artista había relatado que él la drogaba sin su consentimiento y la filmaba desnuda.
Un pasado ligado al kirchnerismo
García Gómez trabajó en distintas áreas del Estado durante los gobiernos kirchneristas: Ministerio de Economía, Secretaría de Industria y ENARSA, entre otras dependencias. En 2016, junto a exfuncionarios del mismo espacio, fundó la agrupación “La Néstor Kirchner”, un desprendimiento de La Cámpora impulsado por Guillermo Moreno.
Agrupación "La Nestor Kirchner"
Mientras el kirchnerismo se presentaba como el gobierno “de los derechos y la inclusión”, en sus filas proliferaban funcionarios y militantes implicados en causas de abuso, acoso y violencia de género. García Gómez es un nuevo caso dentro de una larga lista de dirigentes K con prontuarios judiciales que el oficialismo de entonces nunca repudió.
“Que vuelva Cristina ya. Esto no da para más”, se escudaba García Gómez temprano este jueves en Palermo, escoltado por periodistas que le consultaban por Lourdes Fernández, quien llevaba varios días sin contacto con su entorno.
La impunidad del poder
El caso expone una vez más la hipocresía del kirchnerismo, que mientras levanta banderas y pañuelos feministas, protege y silencia a sus propios violentos. Fernando Espinoza en La Matanza, José Alperovich en Tucumán, Hernan Sabbatella en Morón, esos son solo algunos de los casos que ninguna de las feministas salió a repudiar, ya que formaban parte de sus propias filas.
García Gómez es un caso más en el que seguramente elegirán quedarse callados. Porque para ellos importan más los vínculos políticos que una justicia independiente que funcione.