El ex secretario de Obras Públicas K intentó justificar su rol en la trama de coimas y afirmó que cumplió sus funciones “dentro del parámetro de la política”.
José López, el ex secretario de Obras Públicas de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, volvió a quedar en el centro de la escena judicial por sus declaraciones en la causa de los cuadernos de las coimas. El mismo funcionario que en 2016 fue detenido tras intentar esconder bolsos con casi 9 millones de dólares en un convento de General Rodríguez, ahora buscó relativizar su propio rol dentro del sistema de recaudación ilegal que había descripto años atrás como imputado colaborador.
Durante su declaración de este jueves, López sostuvo que fue convocado a integrar “un gobierno legítimo elegido por el pueblo” y afirmó que sintió que cumplía sus funciones “dentro del parámetro de la política”. La frase no pasó desapercibida: el ex funcionario no negó los hechos que había contado cuando declaró como arrepentido, pero intentó presentar su actuación como parte de una dinámica políticavalida.
La famosa imágen de López escondiendo un fúsil y bolsos con millones en un convento.
El ex integrante del área de Obras Públicas había aportado detalles relevantes sobre el presunto cobro de coimas a empresas beneficiadas con contratos del Estado. En aquella declaración, había señalado cómo funcionaba el circuito de recaudación ilegal y cómo ese sistema llegaba hasta la cúpula del poder kirchnerista. También había mencionado a Daniel Muñoz, secretario privado de Néstor Kirchner, como una figura clave en el traslado de dinero.
Sin embargo, ahora López aseguró que nunca vio a Cristina Kirchner “como jefa de una asociación ilícita” y buscó explicar su arrepentimiento anterior por el contexto personal que atravesaba. Según dijo, si se hubiese encontrado en otra situación anímica, no habría hecho aquella declaración como arrepentido.
El giro resulta central porque no desmiente el mecanismo, sino que intenta reinterpretarlo. López no dijo que lo que declaró fuera falso, sino que cuestionó las condiciones bajo las cuales decidió hablar. En los hechos, su nueva postura parece apuntar menos a negar la existencia de la corrupción y más a justificarla como parte de una lógica interna del poder.
José López al ser detenido.
En otro tramo de su declaración, el ex funcionario sostuvo que su trabajo en el Gobierno nacional fue una continuidad de su tarea previa en Santa Cruz junto a los Kirchner. También afirmó que “el ritmo de la política” no siempre permite advertir cuándo se cruzan ciertos límites, especialmente cuando las decisiones cuentan con “respaldo institucional”.
Esa explicación vuelve a poner bajo la lupa una de las mayores causas de corrupción del kirchnerismo. Para López, el problema no habría sido el funcionamiento del sistema, sino haberlo contado.