Claudio “El Chiqui” Tapia presentó su última declaración jurada y volvió a quedar bajo la lupa por la abultada trama de ingresos, empleos y propiedades que dice poseer,junto a la llamativa afirmación de que no tiene ahorros, cuentas bancarias, dólares ni inversiones de ningún tipo. Según el documento oficial, el presidente de la AFA percibe más de $818 millones anuales en ingresos netos, equivalentes a $68 millones por mes, pero declara no conservar un solo peso fuera de sus bienes inmuebles.
Tapia dice tener tres trabajos, aunque solo cobra por dos. En la Conmebol, su principal fuente de ingresos, informó que recibe cerca de $60 millones mensuales por su cargo de vicepresidente segundo. Sin embargo, según su propia declaración, dedica únicamente 120 minutos por semana a ese rol. La cuenta es simple: cada hora de trabajo está remunerada en $7.500.000.

El otro empleo por el que percibe dinero es la presidencia de Ceamse, la empresa pública de residuos manejada en conjunto por el gobierno porteño y el bonaerense. Allí asegura trabajar unas 15 horas semanales, equivalente a tres horas por día, por un ingreso aproximado de $8 millones al mes. Tapia llegó al cargo en enero, impulsado por el entonces gobernador Axel Kicillof, luego de ser desplazado de la vicepresidencia por la gestión de Jorge Macri.
A pesar de declarar solo esos dos empleos remunerados, en ANSES aparece además como empleado activo de Solbayres, una empresa privada de recolección de residuos vinculada al grupo Impsa. Con ese registro, queda técnicamente ubicado a ambos lados del mostrador: como titular de una empresa pública de basura y, al mismo tiempo, como empleado de una compañía privada que opera en el mismo sector dentro de la Ciudad. Tapia no informó ese vínculo en su declaración patrimonial.









