La fractura del peronismo en la provincia de Buenos Aires volvió a quedar en evidencia con un episodio escandaloso en Coronel Brandsen. El jueves, el intendente camporista Fernando Raitelli y el concejal alineado a Axel Kicillof, Lucas Bronicardi, protagonizaron una pelea a golpes de puño e insultos en plena vía pública. El detonante: la descarga de alimentos enviados por la provincia, en un contexto donde las disputas internas por el control de la asistencia social escalan a niveles de violencia inéditos.
El incidente, filmado y viralizado en redes sociales, mostró a un oficialismo provincial en crisis. La secuencia se inició cuando Raitelli transitaba por un local partidario identificado con el gobernador bonaerense y observó la descarga de mercadería. Una empleada de Ceremonial del municipio comenzó a sacar fotos, lo que generó la reacción inmediata de Bronicardi y su equipo.

“¿Con qué permiso está sacando fotos?”, increpó el concejal, generando un intercambio verbal que pronto derivó en forcejeos y empujones. Separados por terceros, el intendente camporista lanzó insultos a Bronicardi: “Andá a laburar, delincuente. Chorro. Hacés quedar mal al gobernador”. La respuesta no se hizo esperar: “Tranquilizate, tarado. Sinvergüenza. Pará, hacés quilombo nada más”, contestaron desde el entorno del edil.
La violencia desatada tuvo repercusiones inmediatas en el plano político. La dirigente Florencia Arietto se pronunció con dureza en redes sociales: “Así matonea el intendente camporista de Brandsen, Fernando Raitelli, al concejal de su propio partido Lucas Bronicardi”. El mensaje circuló acompañado de fotos y videos del escándalo.









