El Tribunal Oral Federal N° 7 condenó este martes al exministro de Planificación Federal Julio De Vido, a su exsubsecretario Roberto Baratta y al empresario Nicolás Dromi San Martino por irregularidades en la compra de gas natural licuado (GNL) durante el gobierno kirchnerista. La investigación judicial reveló que se realizaron adquisiciones sin procedimientos competitivos y mediante intermediarios privados, en perjuicio del Estado.
Julio De Vido recibió una pena de cuatro años de prisión e inhabilitación perpetua por administración fraudulenta, mientras que Baratta fue condenado a tres años y seis meses. Dromi, director ejecutivo de Diligentia S.A., obtuvo una condena de tres años en suspenso como partícipe necesario. Aunque las penas son de cumplimiento efectivo, no se ordenó la detención inmediata hasta que el fallo quede firme.
La causa se originó en maniobras detectadas en la adquisición de 11 buques de GNL entre 2008 y 2009, por un monto superior a los 380 millones de dólares. El tribunal ordenó además la restitución solidaria de 5.523.345 dólares más intereses. De ese total, 4.791.600 dólares deberán ser devueltos entre los tres condenados, mientras que De Vido y Baratta afrontarán otros 731.744 dólares adicionales por su cuenta.

El fallo fue pronunciado por el juez Enrique Méndez Signori junto a los magistrados Germán Castelli y Fernando Canero, quienes la semana pasada habían absuelto a De Vido en otra causa conocida como “Mamá Corazón”. En este proceso, en cambio, los jueces consideraron probadas las irregularidades administrativas en el manejo de fondos públicos y el uso de intermediarios para compras energéticas.
La fiscal Fabiana León sostuvo que desde el Ministerio de Planificación Federal se orquestó una defraudación “funcionalmente coordinada” mediante pagos “contrarios al interés público, arbitrarios e innecesarios” a empresas intermediarias. Las firmas involucradas fueron Diligentia, Dysan e YPF, en el marco del Programa Energía Total (PET), que se había creado en 2007 para enfrentar el déficit energético tras el fin de las exportaciones de gas a países vecinos.









