La Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Ley de Glaciares con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, en una votación clave para el rumbo productivo del país. La iniciativa, impulsada por el Gobierno de Javier Milei y respaldada por gobernadores de provincias mineras, actualiza una normativa vigente desde 2010 que durante años generó trabas legales e incertidumbre para el desarrollo de inversiones estratégicas.
La ley redefine qué áreas deben ser protegidas bajo criterios técnicos concretos, limitando la categoría a aquellos glaciares y zonas periglaciares que cumplen una función hídrica efectiva. De este modo, se abandona la ambigüedad de la ley pasada, que había ampliado de manera indiscriminada las restricciones, incluso en territorios sin impacto real en el sistema de agua.















