El Gobierno de Javier Milei avanzó con una nueva desregulación de la cadena láctea al eliminar trámites redundantes y actualizar las normas técnicas para facilitar la comercialización de productos argentinos dentro del Mercosur. Las medidas alcanzan a más de 460 empresas y buscan reducir costos administrativos, ofrecer reglas más previsibles y mejorar las condiciones para exportar.
Uno de los principales cambios fue la eliminación definitiva de los operadores lácteos del Sistema de Información de Operadores de Carnes y Lácteos (SIOCAL), un registro que comprendía a usinas, cooperativas, industrias, depósitos y comercializadores. Al momento de disponerse su supresión, existían 468 operadores inscriptos que debían destinar recursos a cumplir con una obligación administrativa inútil como mecanismo de control.
















