El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, presentó en la Legislatura provincial un proyecto de reforma del Estatuto del Empleado Público que apunta a modernizar la administración estatal, ordenar el sistema laboral y terminar con privilegios que por años generaron inequidad entre trabajadores.
La iniciativa busca transparentar las contrataciones, dar oportunidades de ingreso a quienes hoy están en la informalidad y adecuar las reglas de juego a las necesidades de un Estado más eficiente.
La figura del “personal interino”
Uno de los puntos centrales es la creación del “personal interino”, que permitirá regularizar a miles de trabajadores que actualmente están contratados bajo esquemas precarios como monotributos, locaciones de servicios o contratos eventuales. Esta nueva categoría implica que quienes realicen tareas permanentes tengan cobertura laboral real, en blanco, y bajo reglas claras.

A diferencia de lo que sostienen sectores sindicales y de izquierda, la medida no precariza: al contrario, formaliza situaciones que hasta ahora eran totalmente inestables. En lugar de mantener a miles de empleados “en negro encubierto”, Cornejo plantea incorporarlos con una figura que da previsibilidad al Estado y a los propios trabajadores.
Fin de la antigüedad ficticia
El proyecto también establece que quienes ingresen bajo la nueva figura no arrastren antigüedad previa generada en contratos irregulares.
Esto evita abusos y asegura que todos los trabajadores compitan en igualdad de condiciones dentro del sistema estatal.









