La expresidente había solicitado el apartamiento de Lorenzetti luego de que, en declaraciones en televisión, el juez anticipara que su recurso de queja sería resuelto en breve, en relación a la pena de seis años y la inhabilitación para ejercer funciones públicas.
Los jueces subrayaron que “el instituto de la recusación con causa es un mecanismo de excepción, de interpretación restrictiva, con supuestos taxativamente establecidos, para casos extraordinarios, teniendo en cuenta que su aplicación provoca el desplazamiento de la legal y normal competencia de los jueces y la consecuente alteración del principio constitucional del juez natural”.
Asimismo, recordaron que “la tradicional doctrina de esta Corte, que se ha mantenido inalterada a lo largo de toda su historia, cuando las recusaciones planteadas por las partes son manifiestamente inadmisibles deben ser desestimadas de plano”.













