Con ese esquema, el costo financiero implicaría un riesgo país en torno a los 167 puntos.
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El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que la Argentina podrá acceder a financiamiento a tasas considerablemente más bajas gracias a las garantías que otorgarán el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM). Según explicó, este esquema permitirá cerrar el financiamiento para 2026 en condiciones mucho más favorables que las actuales.
Ese contexto resultaría determinante para la reducción del riesgo país, ya que, a partir de las tasas cercanas al 6% que mencionó Daza, Argentina podría operar en niveles cercanos a los 167 puntos, muy por debajo de los 549 puntos actuales, lo que evidencia una fuerte mejora en el costo del crédito.
Durante su exposición, Daza detalló que ambas instituciones están dispuestas a otorgar garantías para que el país pueda tomar deuda con bancos internacionales. Este respaldo reduce significativamente el riesgo percibido y, en consecuencia, el interés exigido por los inversores.
En términos concretos, el funcionario explicó que sin estas garantías la Argentina debería emitir deuda a tasas cercanas al 9% o 9,5%. Con el aval del BID y el Banco Mundial, en cambio, ese costo bajaría a un rango de entre 6% y 6,5% anual. Esta reducción tiene un efecto directo sobre las cuentas fiscales, al disminuir el peso de los intereses.
El cálculo que vincula estas tasas con el riesgo país parte de la referencia del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, que actualmente rinde alrededor de 4,33% anual. La diferencia entre ese rendimiento y la tasa proyectada para la Argentina explica los aproximadamente 167 puntos de riesgo país.
José Luis Daza junto a Javier Milei.
Daza remarcó que este esquema no solo permite cubrir los vencimientos previstos para 2026, sino que además mejora la sostenibilidad de la deuda en el mediano plazo. Menores tasas implican menor presión financiera y mayor margen para consolidar el equilibrio fiscal.
En este contexto, el respaldo de organismos multilaterales aparece como un factor central para la normalización del crédito argentino. La posibilidad de acceder a financiamiento más barato marca un cambio relevante frente a los niveles de riesgo que el país viene arrastrando en los últimos años.