Mientras la censura y la persecución política avanza en Brasil, el juez Alexandre de Moraes, estrecho aliado de la dictadura de Lula da Silva y figura influyente en los tres poderes del Estado, prohibió la red social X en todo el país para silenciar a las voces disidentes.
Esta autoritaria decisión estuvo motivada por la negativa de Elon Musk, dueño de X y gran defensor de la libertad de expresión, a acatar órdenes de bloquear a opositores políticos de Lula, lo que refleja un ataque directo a la libertad y el sistema democrático.
En 2022, el mismo juez de Lula que bloqueó a X en Brasil, censuró a La Derecha Diario en el país por mostrar evidencia del fraude electoral realizado por el actual dictador brasileño. Dos años después, el bloqueo llega a la totalidad de X y el régimen de Lula avanza hacia un sistema de censura comunista como el de Cuba o China.
La censura a La Derecha Diario en 2022
Uno de los afectados por las medidas de censura fue Fernando Cerimedo, socio de La Derecha Diario y consultor político, quien fue perseguido y bloqueado por exponer el fraude en las elecciones de 2022 que evitaron que Jair Bolsonaro continuara en el poder. En un hilo de X, Cerimedo denunció el creciente control judicial sobre la política brasileña, describiendo cómo el juez de Moraes ha perseguido implacablemente a quienes se atreven a cuestionar los resultados oficiales de las elecciones.
En lo que respecta al medio de comunicación, el Tribunal Superior Electoral de Brasil, por orden de la dictadura de Lula, ordenó prohibir y censurar las cuentas en redes sociales de La Derecha Diario, aunque no lo lograron con la cuenta de Instagram, con la excusa de "desinformar". El expresidente Jair Bolsonaro, por su parte, quedó proscripto por el régimen socialista a fines de junio.
Cerimedo, al igual que La Derecha Diario, ha sido víctima de un intento de silenciar voces críticas. En 2022, Cerimedo presentó públicamente evidencias basadas en datos oficiales que mostraban graves anomalías en el sistema electoral, como diferencias en los resultados de las urnas electrónicas y patrones de votación sospechosos. En lugar de investigar estas denuncias de manera imparcial, el Tribunal Supremo Electoral y sus aliados optaron por bloquear el acceso a la información y censurar a los medios que informaban sobre estas irregularidades.
Además, la colaboración de plataformas como Facebook con el Tribunal Supremo Electoral, bajo las órdenes de de Moraes, resalta la existencia de un sistema coordinado de censura que favorece intereses del régimen de Lula. Las denuncias de fraude y persecución nunca fueron investigadas, y la represión de medios como La Derecha Diario solo confirma la falta de transparencia y justicia en el proceso.
Lejos de ser un instrumento de desinformación, La Derecha Diario ha sido un defensor incansable de la libertad de expresión y la verdad. La censura de sus cuentas y la de Cerimedo por parte de las autoridades brasileñas son actos antidemocráticos y de un gran autoritarismo, motivados por un intento de controlar la narrativa política y silenciar cualquier oposición al actual gobierno.
Persecución política a Eduardo Bolsonaro
Uno de los principales blancos elegidos por el juez Moraes con este sistema ilegal de persecución política fue el diputado federal Eduardo Bolsonaro. En conversaciones de noviembre de 2022 entre Marco Antônio Vargas, juez asistente de Moraes durante su presidencia en el TSE, y Eduardo Tagliaferro, entonces jefe de la Asesoría Especial para Combatir la Desinformación (AEED), muestran el pedido de vincular al hijo de Jair Bolsonaro con el argentino Fernando Cerimedo.
"Quiere atrapar a Eduardo Bolsonaro", envió el juez el 4 de noviembre. "La conexión del extranjero con Eduardo Bolsonaro", agregó. "¿Tenes algo?", respondió Tagliaferro.








