El juez de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes, quien está en un ataque de locura dictatorial buscando arrestar a Bolsonaro y a todos sus aliados, ordenó a través de mensajes de WhatsApp a sus colaboradores la producción de informes por parte de la Justicia Electoral para fundamentar el arresto de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente y actual diputado federal.
Los mensajes, según Folha de Sao Paulo, muestran que los funcionarios del Sector Antidesinformación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) fue "utilizado como brazo investigativo de la oficina del ministro en la Corte Suprema".
El diario brasileño tuvo acceso a más de 6 gigabytes de mensajes y archivos intercambiados vía WhatsApp por asistentes de Moraes entre agosto de 2022, ya durante la campaña electoral, y mayo de 2023, donde discutían cómo hacer para encerrar al diputado.
Estos informes, solicitados de manera extraoficial y fuera del procedimiento habitual, eran utilizados para fundamentar decisiones controvertidas, como la cancelación de pasaportes, el bloqueo de redes sociales y desmonetizaciones.
Folha afirma que obtuvo el material de fuentes que tuvieron acceso a los datos de un teléfono que contenía los mensajes, no como resultado de una interceptación ilegal o acceso a través de un hacker.
La filtración muestra que Moraes actuaba simultáneamente como investigador, acusador y juez. En la práctica, esto significa que una sola persona controlaba todos los aspectos del proceso judicial, desde la elaboración de los informes hasta la toma de decisiones y la condena de los involucrados.
Los mensajes también revelan que Moraes tenía un control absoluto sobre la producción de estos informes, dictando cambios y ajustes a su gusto y determinando el resultado de las pruebas.













