Lo que comenzó como un reclamo por una muerte en un forcejeo policial terminó en un acto de claro tinte kirchnerista. Los vecinos, visiblemente hartos, estallaron en redes sociales, donde las críticas se multiplicaron apenas se difundieron las primeras imágenes de la movilización.
La 4ª Marcha del Orgullo en Cosquín reunió cerca de un centenar de personas, pero la irrupción de símbolos de Fuerza Patria y cánticos contra la policía desvió el aparente sentido original del evento. La convocatoria pretendía recordar el episodio en el que Samuel murió tras resistirse violentamente a un control.
Con el correr de la tarde, quedó claro que el motivo original había sido desplazado. El reclamo por una muerte en investigación fue reemplazado por una narrativa que responsabiliza solo a los agentes policiales. Esa versión omite la agresión previa del fallecido, documentada en videos y mencionada en testimonios de la causa.












