En 2024, un grave episodio ocurrido en la provincia de Buenos Aires generó fuertes críticas por el accionar del gobernador ultra kirchnerista Axel Kicillof y su administración, luego de que se negara el uso de un helicóptero sanitario para trasladar de urgencia a un niño que había sufrido un fuerte accidente en la ciudad de Mercedes.
La situación se produjo en un contexto de extrema urgencia médica. El menor, llamado Martiniano, había sido atendido inicialmente en el Hospital Blas L. Dubarry, donde fue sometido a una neurocirugía de emergencia debido a la gravedad de su estado.
Sin embargo, pese a la complejidad del cuadro clínico y la necesidad de una derivación inmediata a un centro de mayor complejidad, el traslado aéreo fue rechazado en dos oportunidades por las autoridades provinciales.
Esto marca un claro contraste con el traslado reciente del empresario Alberto Samid desde Uruguay hacia Argentina, mediante un vuelo sanitario de PBA tras haber sido internado en el país vecino, y la disponibilidad de este tipo de recursos cuando existe una decisión política de utilizarlos.
La negativa en el caso de Martiniano involucró tanto a la Policía Bonaerense, que se encontraba bajo la órbita del ministro de Seguridad, Javier Alonso, como al Ministerio de Salud bonaerense, encabezado por Nicolás Kreplak. Desde esas áreas se había argumentado que el helicóptero sanitario no se encontraba disponible para el traslado del niño, ya que estaba reservado exclusivamente para el uso de agentes policiales, sus familiares o personas detenidas.










