Mientras los defensores de la libertad de expresión vemos con horror lo que está ocurriendo en Brasil, es un buen momento para recordar que la censura y la persecución política fueron cosas que podrían haber ocurrido en Argentina bajo el gobierno kirchnerista de Alberto Fernández y, en caso de haber ganado, Sergio Massa.
Hay pruebas de sobra para creer en eso, no solo por los comentarios de los diferentes dirigentes kirchneristas, que se asemejan a las excusas de Lula da Silva para censurar a la oposición, sino también por la actitud de Malena Galmarini quien, durante la campaña electoral de 2023, presentó una denuncia de más de 1200 páginas en donde aparecían mencionadas numerosas personalidades de X (ex Twitter) por el simple hecho de hablar en contra de Massa.
Las expresiones autoritarias de Alberto Fernández
El expresidente Alberto Fernández, al finalizar una de sus giras por Estados Unidos, mencionó la idea de la "regulación de las redes sociales", en relación al "atentado" que sufrió la condenada por corrupción, Cristina Kirchner.
"Tras la pandemia se ha generado un desánimo muy grande en todo el mundo, eso es aprovechado por sectores reactivos; a veces de izquierda, a veces de derecha, pero parecen prevalecer los de derecha y promueven un discurso confrontativo y de odio que a veces penetra en la cabeza de mucha gente", afirmó el golpeador.
Seguidamente, el exmandatario señaló que este "es un problema que debemos enfrentar", y subrayó que durante su discurso en Estados Unidos, en el marco de la Asamblea General de la ONU, habló "de la necesidad de regular de alguna manera el uso de las redes sociales para que deje de circular el discurso violento y de odio; me parece que es algo que debemos hacer como sociedad porque nadie quiere lo que le pasó a Cristina".
En otro momento, Fernández expresó que su gobierno iba a "profundizar los lineamientos centrales del uso de las redes sociales. Estamos trabajando en un proyecto pionero que propone un pacto para el buen uso de las redes sociales y que dejen de intoxicar el espíritu de nuestra democracia", sostuvo, en un intento de justificar la censura.
De igual forma, un dictatorial legislador camporista había mencionado que "hay factores de poder que intervienen y no están regulados, ¿o acaso vamos a negar la influencia de las redes sociales en la vida pública y democrática?", para luego agregar que "es un mensaje a nuestro propio Gobierno nacional que tiene que tomar cartas en el asunto y rediscutir estos asuntos", sentenció el diputado, exigiendo más censura y persecución política, para luego sostener que "el discurso del odio, el sentido común construido constantemente construye subjetividades violentas, no en la fuerza opositora, en la sociedad y después no hay forma de regular esa violencia inducida".








