"Una ley contra los matrimonios entre primos llevará tiempo en prepararse. Es importante pensarlo cuidadosamente. Sabemos que los matrimonios han variado a lo largo de las generaciones, incluso en nuestro propio país", afirmó Frederiksen, añadiendo: "Estamos enfrentando nuevos desafíos. Hay personas que vienen de otros lugares y utilizan el matrimonio como herramienta de opresión".
Además de las complicaciones que pueden surgir en el ámbito familiar, desde el gobierno danés advierten que si Noruega y Suecia promulgan esta legislación y Dinamarca no lo hace, podrían convertirse en un "paraíso" para los matrimonios entre primos, a pesar de que en la mayoría de los países de la Unión Europea no existe este tipo de legislación.
En España estas uniones son completamente legales. Según el artículo 47 del Código Civil, el matrimonio está prohibido entre parientes en línea recta por consanguinidad, como padres e hijos, y entre colaterales hasta el tercer grado, lo que incluye a hermanos. Sin embargo, el parentesco entre primos es de cuarto grado, lo que permite este tipo de matrimonios sin impedimentos legales.
En cuanto a los matrimonios entre tíos y sobrinos, es decir, de tercer grado, la ley española los permite, pero requieren una dispensa judicial. Es decir, mientras que los matrimonios entre ascendientes, descendientes o hermanos están completamente prohibidos, otros vínculos familiares pueden ser permitidos bajo circunstancias especiales.