El Congreso de Georgia aprobó este martes una ley que prohíbe la propaganda LGBTQI+ y limita los derechos de la comunidad, incluyendo la prohibición de uniones civiles o matrimonios entre personas del mismo sexo, adopciones por parte de parejas homosexuales, atención médica para las operaciones de cambio de sexo, muestras públicas de afecto y la promoción de contenidos pro-gay en los medios de comunicación.
Esta legislación es similar a la que está vigente en la Federación Rusa, que defiende "los valores familiares tradicionales" e impone duras sanciones que incluyen multas y penas de prisión a quienes la infrinjan.
El partido conservador Sueño Georgiano fue el impulsor de esta medida en el Congreso, logrando los 48 votos necesarios para su aprobación, a pesar del boicot de la oposición. La ley impone penas de cárcel de entre uno y cuatro años por cirugías de reasignación de sexo, además de prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.














