En medio de un clima político controlado por la gestión de Javier Milei, sectores de la izquierda reaccionan con virulencia ante las críticas a sus agendas más controversiales. Esta semana, el diputado nacional santafesino Esteban Paulón, referente del colectivo LGBT y uno de los principales promotores de la ideología de género en menores de edad, protagonizó un violento exabrupto contra el Presidente de la Nación.
En una entrevista en vivo, Paulón acusó a Milei de “homofóbico y cagón” y lo instó a “decir abiertamente que piensa que los gays somos pedófilos”. Según sus palabras textuales: “No se hace cargo de lo que piensa, que es que los gays somos pedófilos. ¡Que lo diga! Parte de los ataques de estos días vienen de La Derecha Diario”.

Las declaraciones del legislador se producen luego de una oleada de cuestionamientos en redes sociales, iniciada por un tuit de Pablo Pazos y profundizada durante la emisión del programa de streaming “La Misa”, conducido por el influencer libertario El Gordo Dan, donde se recordó el papel de Paulón como impulsor de normativas que permiten la hormonización y mutilación quirúrgica de menores bajo el eufemismo de “infancias trans”.
Cabe destacar que el propio Paulón ha defendido públicamente estas prácticas, promoviendo su legalización y financiamiento estatal. Desde el oficialismo y amplios sectores sociales se advierte sobre el carácter irreversible y abusivo de tales intervenciones médicas en niños y adolescentes, que constituyen una forma de violencia institucionalizada contra la niñez.
Lejos de asumir una actitud reflexiva, el diputado eligió victimizarse y apuntar contra quienes piensan distinto. Según sus propias palabras, evalúa tomar medidas judiciales contra quienes lo criticaron y pidió la reactivación de la comisión de libertad de expresión en el Congreso “para abordar estas situaciones”. No obstante, sus dichos contradicen el espíritu de tolerancia y pluralismo democrático que dice defender.











