En un giro diplomático sin precedentes desde el final de la Guerra de Malvinas, Argentina y el Reino Unido habrían reanudado un canal de diálogo militar secreto, con la mediación discreta de Estados Unidos y en el contexto de un realineamiento geopolítico global que favorece los intereses estratégicos de Occidente. Así lo reveló el influyente semanario británico The Economist, al señalar que ambos gobiernos estarían explorando un entendimiento para mejorar la cooperación bilateral en materia de defensa y revisar, eventualmente, las restricciones del embargo militar impuesto por Londres en 1982.
El cambio de tono no es casual. La reciente exhortación de la Organización de Estados Americanos (OEA) al Reino Unido para que “reanude cuanto antes las negociaciones con Argentina” por la soberanía de las Islas Malvinas ha sumado presión internacional a favor del reclamo argentino. Pero, en esta ocasión, el impulso decisivo provino desde Washington: el Gobierno estadounidense habría instado a Londres a flexibilizar su postura ante el renovado alineamiento atlántico de Buenos Aires.

El presidente Javier Milei, abiertamente pro-Occidente y firme defensor del vínculo con Estados Unidos, ha planteado como política de Estado el incremento del presupuesto de defensa —0,5% al 2% del PBI en los próximos años— con el objetivo de incorporar a la Argentina en el esquema de seguridad occidental, alineado con la OTAN. En ese marco, las restricciones británicas a la exportación de armas y tecnología militar siguen representando un obstáculo que el Gobierno busca remover con pragmatismo y diplomacia activa.
Según The Economist, altos mandos militares norteamericanos visitaron el sur argentino en al menos tres oportunidades en los últimos dos años, evidenciando su creciente preocupación por la presencia de China y Rusia en el Atlántico Sur y la región antártica. Para evitar que la Argentina recurra a estos actores como proveedores estratégicos, Washington habría presionado a Londres para permitir ciertas ventas de equipamiento, reactivando así los canales bilaterales.









