En un nuevo capítulo que evidencia hasta qué punto el kirchnerismo impregnó con su lógica militante a las instituciones públicas, la delegada del PAMI en El Bolsón, María Eugenia Alonso, fue desvinculada de su cargo tras cerrar el Centro de Atención Primaria local el 18 de junio para sumarse a una marcha en “solidaridad” con Cristina Fernández de Kirchner, condenada por corrupción. El episodio no solo dejó a más de 3.700 afiliados sin asistencia, sino que desató una ola de indignación social y política.
A la medida, que fue impulsada por la seccional de ATE, se plegaron además los trabajadores de la oficina, quienes fueron suspendidos por 29 días. Según confirmaron las autoridades del organismo, nadie atendió al público ni realizó tareas internas ese día, a pesar de que los empleados intentaron alegar luego que "habían fichado y permanecido en las instalaciones".














