El ministro de Seguridad de Axel Kicillof, Javier Alonso, cuestionó las críticas sobre la grave crisis de inseguridad en el Conurbano y calificó de "ridículo" hablar de "un baño de sangre".
Sin embargo, los datos sobre homicidios en la provincia de Buenos Aires muestran una realidad que contrasta con el ridículo diagnóstico realizado por el funcionario kirchnerista.
En una entrevista reciente, Alonso sostuvo que "hay una campaña en redes sociales, que inauguró este gobierno, de ataque con ese tema", en referencia a los cuestionamientos sobre la inseguridad.
Axel Kicillof y Javier Alonso.
El ministro bonaerense buscó relativizar la gravedad de la situación al remarcar que, según él, los homicidios se encuentran en "niveles bajos".
"Parece ridículo hablar de baño de sangre", afirmó Alonso. Luego agregó: "El año pasado registramos el segundo año con menos homicidios, tuvimos 89 homicidios en ocasión de robo. Es la más baja desde que se siguen los homicidios".
Las declaraciones del funcionario bonaerense se producen mientras distintos datos sobre la criminalidad en territorio provincial reflejan un escenario completamente diferente y preocupante, especialmente en algunos distritos.
Uno de los casos más alarmantes se registró en La Matanza, donde, de acuerdo con informes recientes basados en datos de la UFI de Homicidios local, se contabilizaron 18 asesinatos en el transcurso de un mes, un récord de las últimas décadas.
Este dato expone una de las principales diferencias entre el discurso falso del ministro de Kicillof y la verdadera crisis de inseguridad en el territorio bonaerense que afecta particularmente al Conurbano.
Javier Alonso.
Mientras Alonso sostiene que resulta "ridículo" describir la situación como un "baño de sangre", la cantidad de asesinatos registrada en uno de los principales partidos bonaerenses plantea un panorama mucho más preocupante.
La Provincia, por encima del promedio nacional
La comparación de las tasas de homicidios también marca una diferencia entre la situación bonaerense y el promedio del país. Argentina alcanzó en 2025 una tasa nacional de 3,6 homicidios cada 100.000 habitantes, un mínimo histórico gracias a la exitosa política de seguridad implementada por el Gobierno de Javier Milei.
En la provincia de Buenos Aires, en cambio, la tasa promedio se ubica en 4,4 homicidios cada 100.000 habitantes, por encima del registro nacional.
La diferencia resulta significativa al analizar el escenario de seguridad: mientras el país registra una reducción histórica de los homicidios, la provincia gobernada por Kicillof mantiene una tasa superior al promedio nacional.
En este contexto, el ministro Alonso insiste en que las cifras son "bajas" y rechaza la existencia de un "baño de sangre", a pesar de los asesinatos registrados en distritos como La Matanza y una tasa provincial superior a la nacional.