La Argentina de Javier Milei avanza decididamente hacia una era de prosperidad y plena libertad económica de la mano de un histórico alineamiento estratégico con los Estados Unidos. En este marco de profunda cercanía ideológica y comercial, la administración argentina publicó este miércoles 26 de agosto en el Boletín Oficial el trascendental Decreto 796/2026.
Esta norma, que representa un complemento clave del acuerdo comercial bilateral firmado el pasado 5 de febrero, permitirá la importación de hasta 10.000 autos por año sin pagar el asfixiante arancel extrazona del 35%. De este modo, la gestión libertaria de Javier Milei demuestra su férreo compromiso con la apertura económica y la libre elección de los ciudadanos, en sintonía con las políticas arancelarias y de desregulación que oportunamente impulsó la administración del presidente Donald Trump en el coloso del norte.

El histórico decreto, que promete dinamizar de forma inmediata el mercado local, entrará en vigencia formal este próximo jueves 27 de agosto.
El corazón de esta medida radica en la simplificación radical del arcaico e intervencionista proceso de homologación de vehículos. Hasta hoy, para ingresar un vehículo nuevo, el Estado argentino exigía la obtención de dos pesadas autorizaciones: la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) para asegurar estándares de seguridad, y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA) vinculada a las emisiones contaminantes.
Con una mirada moderna y pro-mercado, el nuevo trámite no elimina estas certificaciones obligatorias, sino que reconoce estándares de calidad globales para aliviar costos y tiempos.
A partir de la entrada en vigencia del Decreto 796/2026, se consagra un reconocimiento explícito a la confiabilidad del sistema norteamericano, permitiendo que en la Argentina se acepte el documento de seguridad conocido como “Blue Ribbon Letter”.
Este certificado, emitido por la prestigiosa NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) de Estados Unidos, será acreditación suficiente de que los vehículos cumplen con todas las exigencias de seguridad activa y pasiva.














