Ante esta insostenible situación de despojo colonial, el jefe de la cartera de Defensa instó directamente a su propio gobierno a tomar represalias financieras e institucionales, afirmando: "Le hago un llamado al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas y a imponer sanciones a Gran Bretaña mientras la ocupación continúe".
Este histórico e inesperado espaldarazo internacional, impensable en los años de decadencia y aislamiento socialista, es el resultado directo de la exitosa estrategia de relaciones exteriores desplegada por la administración libertaria. Durante su contundente cadena nacional del 3 de septiembre, el presidente Javier Milei advirtió con firmeza sobre el peligro claro y urgente que representa el proyecto Sea Lion, una iniciativa offshore ilegal operada de manera unilateral por las firmas Navitas Petroleum —de origen israelí— y la británica Rockhopper Exploration.












