Elizabeth Pipko es una figura que ha logrado sobresalir en múltiples ámbitos: la política, la moda y la academia. Con dos títulos de universidades de la Ivy League —una licenciatura de la Universidad de Harvard y una maestría de la Universidad de Pensilvania, la misma escuela a la que asistieron Donald Trump y Elon Musk—, Pipko ha roto con los estereotipos tradicionales. A sus 21 años, mientras avanzaba en su carrera como modelo, comenzó a trabajar para la campaña presidencial de Trump en 2016, lo que la posicionó como una importante portavoz del Partido Republicano.
Hoy, Pipko se ha consolidado no solo como portavoz del Partido Republicano y del mismísimo Donald Trump, sino también como una voz influyente para las jóvenes que, como ella, buscan romper con los estereotipos y triunfar en múltiples ámbitos.
En esta entrevista exclusiva para La Derecha Diario, Pipko comparte cómo ha logrado equilibrar dos carreras aparentemente opuestas y las críticas que ha enfrentado por ello. Con una visión clara y determinada, habla sobre su conexión con Argentina, la relación entre Estados Unidos e Israel, y su compromiso con la política y la moda, dos mundos que, en su opinión, no deberían estar en conflicto.
La entrevista completa a Elizabeth Pipko, la vocera del Partido Republicano y de Donald Trump
Alan Ares: ¿Qué te llevó a poner el modelaje en un segundo plano y centrarte en tu carrera política?
Elizabeth Pikpo: Todo pasó muy rápido. Tenía 21 años, fue hace unos ocho años. Y me surgió la oportunidad de trabajar en una campaña presidencial, algo que no le pasa a mucha gente a esa edad. Emocionalmente decidí que ese era mi objetivo número uno, pero en realidad hacía ambas cosas al mismo tiempo.
Después, la política me absorbió. Sabía que si se hacía público que trabajaba para Donald Trump en 2016, podría perjudicar mi carrera como modelo, así que decidí mantenerlo en secreto y seguir con ambos roles el mayor tiempo posible.
Finalmente se supo y tuve que elegir. Decidí que era más importante en ese momento hacer algo más grande y significativo. Mis padres son inmigrantes en este país, dejaron todo para venir y tener una buena vida. Y para mí, poder participar en política significaba haber alcanzado cierto éxito, lo que validaba su viaje y sacrificios. Eso era más importante para mí.
Siempre he sido una estadounidense extremadamente orgullosa, muy patriota, y nunca pensé que tendría la oportunidad de trabajar en política. Se sintió como algo predestinado. A lo largo de los años, cuando iba y venía entre el modelaje y la política, noté que la gente no quería que hiciera ambas cosas. La gente tiende a encasillarte.
He intentado con mucho esfuerzo ser alguien que pueda hacer un poco de todo. Creo que mientras trabajes muy duro, seas amable con todos y no intentes decir cosas alocadas ni buscar irte viral por las razones equivocadas, sino que hagas todo con el corazón porque crees en ello, existe la posibilidad de alcanzar el éxito en cualquier industria.
AA: ¿Por qué elegiste al Partido Republicano en lugar del Partido Demócrata?
EP: Elegí a Estados Unidos, no a los partidos. No fue que quise trabajar para el partido. Elegí el momento, y en ese momento pensé que un lado era mejor para el país. Siempre he dicho que si Donald Trump no hubiera sido el candidato, no habría sido portavoz del Partido Republicano.
No creo que hubiera querido trabajar para ellos si hubiera sido otro el candidato, y tampoco creo que otro candidato hubiera querido que yo los representara. Para mí, simplemente todo encajó. Y creo que Donald Trump es la mejor persona para el país en este momento. Por eso hago esto, no lo hago por el Partido Republicano, lo hago por el país. Y si en otra elección creo que otro candidato es mejor, apoyaré a ese candidato, porque quiero que Estados Unidos sea el número uno. Me importa más el país que cualquier partido que exista.
AA: ¿Cómo te uniste al equipo de Donald Trump?
EP: En 2016, me ofrecí como voluntaria dos veces para su campaña, y luego decidí que quería trabajar para él. Le envié una carta a alguien de alto rango en la campaña y pedí a un pasante que la entregara. Les gustó mi carta y me contrataron al día siguiente. Trabajé para él hasta que ganó en 2016.
Después volví al modelaje, a la universidad y luego a hacer un posgrado. Salí en la portada de Harper's Bazaar y otras cosas increíbles. Cuando volvió a postularse, ya había tenido una relación cercana con su familia por un par de años, y después de algunas conversaciones, acordamos que sería bueno que volviera en este rol.
En este momento, donde el destino de Estados Unidos está en juego, que me pidieran ser parte fue un honor tan grande que no pude decir que no. Y es gracioso porque ni siquiera lo veo como algo político. Lo veo como una forma de usar mis habilidades y talentos para luchar y asegurarme de que Estados Unidos esté en la mejor posición posible.
AA: Recientemente estuviste en el homenaje por el aniversario de la masacre del 7 de octubre junto a Donald Trump. ¿Cómo creés que evolucionará la relación con Israel en una posible presidencia de Trump?
















