En el plano institucional, el acuerdo prevé dotar de autoridad de oficio a las agencias fronterizas, crear un organismo de coordinación en materia de propiedad intelectual y modificar la legislación local para garantizar acciones civiles efectivas, incluyendo la posibilidad de aplicar medidas cautelares contra la piratería. A nivel operativo, el compromiso incluye “aumentar los operativos e incautaciones en mercados y centros de distribución notorios”, junto con el desarrollo de una estrategia nacional para combatir la falsificación.
Asimismo, el país se comprometió a “recopilar y publicar estadísticas trimestrales sobre la aplicación de PI”, establecer la responsabilidad de los propietarios de inmuebles donde se comercialicen productos ilegales y fomentar la cooperación entre proveedores de servicios de Internet (ISP), titulares de derechos y otras partes interesadas. El objetivo es claro: avanzar en la “investigación y persecución penal de operadores de sitios web radicados en Argentina dedicados a la piratería comercial”.













