Durante años, Javier Negre —uno de los periodistas españoles más reconocidos por su trabajo en temas judiciales y políticos— ha sido objeto de una intensa campaña de difamación impulsada por sectores afines al independentismo catalán y a Podemos. En 2019, varios medios y comunicadores de izquierda afirmaron falsamente que Negre había sido condenado por “inventar una entrevista”. Sin embargo, la sentencia judicial no hace ninguna referencia a tal acusación.
El fallo se originó por la publicación, sin autorización, de una fotografía perteneciente a una víctima de violencia de género. El propio Negre, colaborador en aquel entonces del diario El Mundo, advirtió a su superior que no debía utilizarse esa imagen, pero la decisión final de incluirla no dependió de él. La justicia consideró que se vulneró el derecho a la privacidad e imagen de la víctima, pero en ningún momento señaló que el periodista hubiera falsificado declaraciones.
El comunicado oficial de El Mundo
En respuesta a la ola de desinformación, El Mundo emitió un comunicado el 20 de noviembre de 2019 aclarando los hechos. En dicho texto, el diario subrayó que:
- Negre no fabricó ninguna declaración: lo publicado eran expresiones auténticas de la víctima, registradas por el periodista.
- Existía evidencia en audio que demostraba la veracidad de las palabras publicadas.
- La condena fue únicamente por la difusión no autorizada de una fotografía, no por manipular información.
El comunicado fue una desmentida contundente frente a los titulares falsos que circularon en medios afines al progresismo y en redes sociales.

La investigación que probó su inocencia
Una auditoría independiente, llevada a cabo por la consultora legal Broseta a pedido de El Mundo, concluyó que Negre no inventó la entrevista. El informe verificó que la conversación con la primera víctima del asesino Sergio Morate fue real y que sus declaraciones coincidían palabra por palabra con lo publicado.









