
Fin de la impunidad: Cristina Kirchner podría ir presa el próximo martes
El rechazo a su último recurso por parte de la Cámara de Casación Penal la acerca al cumplimiento de su condena.
El viernes pasado, la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el último intento de la expresidente Cristina Fernández de Kirchner por eludir su condena.
La sentencia de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, por administración fraudulenta en perjuicio del Estado, podría convertirse en una realidad irreversible.
Este rechazo pone a la ex mandataria en una situación límite, con apenas cinco días hábiles para presentar su último recurso ante la Corte Suprema, un “salvavidas” que, como bien señaló el presidente Javier Milei, parece ser su última oportunidad para evitar lo que muchos consideran su destino inevitable: la cárcel.
La celeridad con la que se han manejado los plazos judiciales, sumada a los cuestionamientos de la ciudadanía sobre la lenta, pero firme, marcha de la justicia, ha encendido los ánimos de quienes piden una sanción ejemplar para la corrupción que ha asolado al país por años.

La causa que lleva a Cristina Kirchner a esta situación tiene como eje una serie de hechos corruptos que, según los tribunales, causaron un daño económico al Estado de $85.000 millones.
En particular, la ex presidente y sus socios políticos y empresarios, como Lázaro Báez, habrían formado parte de una organización destinada a desviar recursos públicos mediante el fraude en obras viales en Santa Cruz.
Los fondos destinados para la realización de obras viales fueron canalizados en su totalidad hacia empresas vinculadas a Báez, quien se benefició de una serie de irregularidades sin que las autoridades del momento intervinieran de manera efectiva.
Es importante señalar que, pese al hecho de que el Tribunal Oral Federal 2 ya había condenado a Cristina Kirchner en diciembre de 2022, y la confirmación posterior por parte de Casación, la decisión de esta última ha sido tajante: no hubo lugar para la suspensión de la condena.
El recurso extraordinario que presentó la ex presidente fue considerado "inadmisible", lo que significa que el camino hacia la Corte Suprema, en caso de presentarlo, será una última jugada, más simbólica que efectiva, para evitar enfrentar las consecuencias de sus fraudulentos actos.

El trasfondo de este caso no es solo jurídico, sino también político. En sus últimos movimientos, Cristina Kirchner ha buscado minimizar los efectos de una condena que podría comprometer seriamente sus ambiciones futuras.
No es un secreto que, con 72 años, la expresidente podría buscar un salvavidas político presentándose como candidata en las próximas elecciones, buscando la inmunidad parlamentaria. Sin embargo, el proyecto de "Ficha Limpia", que podría ser aprobado en el Senado, pone en jaque esta estrategia.
No solo la justicia argentina avanza, sino que también la comunidad internacional toma cartas en el asunto. El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha prohibido la entrada de Cristina Kirchner a su territorio, acusándola de haber sido parte de una red de corrupción internacional ligada a sobornos en obras públicas.
Esta sanción, aunque esperada, es un recordatorio de la magnitud de los delitos cometidos por la expresidente y su círculo más cercano.
Este desarrollo en el ámbito judicial no solo es una victoria para la justicia argentina, sino también una alerta para aquellos que, como Cristina Kirchner, pensaron que la impunidad era un derecho adquirido.
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