La causa que lleva a Cristina Kirchner a esta situación tiene como eje una serie de hechos corruptos que, según los tribunales, causaron un daño económico al Estado de $85.000 millones.
En particular, la ex presidente y sus socios políticos y empresarios, como Lázaro Báez, habrían formado parte de una organización destinada a desviar recursos públicos mediante el fraude en obras viales en Santa Cruz.
Los fondos destinados para la realización de obras viales fueron canalizados en su totalidad hacia empresas vinculadas a Báez, quien se benefició de una serie de irregularidades sin que las autoridades del momento intervinieran de manera efectiva.












