El fiscal federal Ramiro González solicitó que el expresidente Alberto Fernández sea sometido a juicio oral en la causa por violencia de género iniciada por su expareja, la ex primera dama Fabiola Yáñez.
La presentación fue elevada al juez federal Julián Ercolini y sostiene que la investigación se encuentra cerrada, quedando pendiente la fijación de fecha para el debate oral. De prosperar, Fernández se convertirá en el primer exjefe de Estado argentino en enfrentar un proceso de este tipo.
El requerimiento fiscal, de 180 páginas, acusa a Fernández de dos hechos de lesiones leves y uno de lesiones graves, todos agravados por el vínculo y el contexto de violencia de género, abuso de poder y amenazas coactivas.

También se le imputa el delito de coacciones para impedir que Yáñez denunciara. Las penas por estos cargos, en concurso, podrían oscilar entre 3 y 18 años de prisión. Según la fiscalía, los hechos habrían ocurrido de manera sostenida desde al menos 2016 y se prolongaron más allá de su salida de la Casa Rosada.
La acusación, confirmada en abril por la Cámara Federal porteña, sostiene que el expresidente ejerció “de manera sistemática” violencia psicológica contra Yáñez, con “acosos, hostigamientos, controles, insultos, ninguneos y hostilidad”. El fiscal subrayó que Fernández “se habría aprovechado de una situación de vulnerabilidad preexistente” y que las agresiones tuvieron lugar tanto en el ámbito privado como en la residencia presidencial de Olivos.
El expediente incluye imágenes difundidas públicamente en 2023 que muestran lesiones en el brazo y el ojo derecho de Yáñez, enviadas por la propia ex primera dama a la secretaria presidencial María Cantero vía WhatsApp. Estas pruebas dieron origen a la investigación. González afirmó: “No existen dudas acerca de los golpes recibidos”.
Entre las pruebas incorporadas hay mensajes extraídos de manera forense del teléfono de Yáñez y de dispositivos vinculados a Fernández. Las conversaciones fueron clasificadas como “terrorismo psicológico” o “reconoce violencia”, evidenciando para la fiscalía un patrón de maltrato. Los chats más relevantes incluyen:
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10/10/2017 – “Terrorismo psicológico”: “No me provoques más. Ya sabés cómo termina”, escribió Fernández, según la transcripción incorporada al expediente.









