La Marcha Federal de Salud, promovida por sectores sindicales y organizaciones afines al kirchnerismo, tuvo una convocatoria por debajo de las expectativas y dejó en evidencia el cambio de paradigma que impulsa el gobierno de Javier Milei.
Mientras los manifestantes intentaban instalar la narrativa de un supuesto desmantelamiento del sistema sanitario, el ministro de Salud, Mario Lugones, fue contundente: "Marchan porque se les terminaron los privilegios".
Una convocatoria débil y una sociedad que ya no respalda
A pesar de los intentos de los gremios y organizaciones afines, la marcha no logró la masividad que pretendían. La movilización central en Plaza de Mayo contó con menor asistencia que en ediciones anteriores, reflejando un cambio en la postura de la ciudadanía, que parece haber dejado de respaldar este tipo de manifestaciones.












