El laboratorio argentino Gador inauguró la primera planta del país destinada al desarrollo de tratamientos para enfermedades genéticas poco frecuentes, posibilitado por el crecimiento y estabilidad macroeconómica lograda por el Gobierno de Javier Milei.
La compañía destacó este proyecto como un hito dentro de la industria farmacéutica nacional, tanto por su escala como por su nivel tecnológico.
De acuerdo con la propia empresa, la iniciativa representa “un avance tecnológico sin precedentes para la industria farmacéutica local y regional, que posiciona al país a la vanguardia en el desarrollo de medicamentos de última generación”.
La planta.
Este posicionamiento refuerza la intención de Gador de consolidarse en un segmento altamente especializado dentro del mercado global.
La nueva instalación se encuentra en el Parque Industrial Pilar y requirió una inversión de USD 21,5 millones. El complejo está enfocado en la producción de oligonucleótidos sintéticos, una tecnología de alta precisión que permite intervenir sobre la expresión genética para regular procesos biológicos alterados. Este tipo de terapias se destaca por su aplicación en enfermedades de origen genético que presentan alta complejidad.
El predio cuenta con una superficie cubierta de 1553 metros cuadrados y concentra en un mismo espacio las etapas de investigación, desarrollo y producción.
A su vez, la infraestructura se complementa con una planta de inyectables equipada para el llenado de frascos y jeringas, lo que amplía la capacidad operativa del laboratorio en el desarrollo de tratamientos avanzados.
El presidente Javier Milei.
Los objetivos de la nueva instalación
Uno de los principales objetivos de esta planta es la elaboración del primer medicamento producido en el país para la Atrofia Muscular Espinal (AME), una enfermedad genética neurodegenerativa que actualmente no tiene cura y afecta a cientos de personas en Argentina.
Según detallaron, esta nueva alternativa terapéutica tendrá un costo cercano al 50% por debajo del producto innovador disponible en el mercado.
Desde la compañía remarcaron el impacto que tendrá esta innovación en el sistema sanitario. “La incorporación de este medicamento al sistema público de salud representa un avance significativo en materia de acceso y equidad, al tratarse de una alternativa terapéutica de alta complejidad. Esto no solo garantiza una mayor disponibilidad del tratamiento para quienes más lo necesitan, sino que también refuerza la capacidad del sistema sanitario nacional”, precisaron en un comunicado.
El desarrollo de esta planta demandó tres años de trabajo, incluyendo procesos de validación internacional, lo que le permite a Gador proyectar un alcance más allá del mercado local.
En ese sentido, la empresa anticipó que cerca del 80% de la producción estará destinada a la exportación, con foco en regiones como América Latina, Europa, Estados Unidos, Asia y Medio Oriente.
Con esta iniciativa, el laboratorio no solo amplía su capacidad productiva, sino que también refuerza su posicionamiento en un segmento estratégico de la industria farmacéutica global, apostando a la innovación, la accesibilidad y la proyección internacional desde Argentina.