La Universidad Nacional de las Artes publicó un nefasto video reclamando marchar por la Ley de Financiamiento Universitario y el gobierno respondió mostrando el escandaloso gasto de funcionamiento de esta universidad.
La gestión del Presidente Javier Milei marcó un punto de inflexión en la administración pública, priorizando la responsabilidad fiscal, la transparencia y el uso eficiente de los recursos del contribuyente. Un claro ejemplo es el trabajo del Subsecretario de Políticas Universitarias, el profesor Alejandro Álvarez, quien expuso con datos el escandaloso gasto de la Universidad Nacional de las Artes(UNA, ex IUNA) como respuesta a un video publicado por dicha universidad repleto de actores reclamando ir a una marcha que se resume en más fondos para las universidades.
En un reciente post en X, Álvarez reveló cifras impactantes sobre el costo por graduado en las universidades nacionales durante 2024. Mientras el promedio de las universidades nacionales se ubicaba en $52.368.000, la UNA registraba una escandalosa cifra de $423.830.487 por graduado. Esta diferencia no es casualidad, sino el resultado de años de mala administración, politización y falta de criterios de eficiencia.
Es "la universidad peor administrada de todo el país", afirmó el profe Álvarez, y no hay que ser un genio para saber que tiene razón. Los gastos están a la vista y hablan por si solos.
De qué se trata el video que publicó el UNA
El video muestra una catarata de actores kirchneristas reclamando por una ley que la propia justicia dejó sin efecto. Por no cumplir con los requisitos básicos necesarios para una ley se aplique, que es estipular de dónde van a salir los fondos para financiar el nuevo gasto.
En este contexto, en el video se apela a un tono dramático y emotivo para mentir con afirmaciones como que la falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario pone en riesgo la continuidad de las carreras artísticas, la calidad educativa y el acceso a la cultura.
El costo del despilfarro universitario
La UNA emite decenas de títulos en áreas artísticas (Licenciatura en Artes Audiovisuales, Actuación, Dirección Escénica, Folklore, Artes Musicales, Artes Visuales, Conservación y Restauración, Crítica de Artes, Curaduría, entre muchos otros). Si bien el arte y la cultura son valiosos, el contribuyente no puede financiar indefinidamente estructuras ineficientes que multiplican por ocho el costo promedio nacional.
Estos números demuestran la necesidad imperiosa del ajuste iniciado por Milei. No se trata de recortar por recortar, sino de eliminar el gasto improductivo, auditar recursos y exigir rendición de cuentas. Gracias a esta política, se avanzó en la detección de anomalías que antes pasaban desapercibidas, promoviendo una cultura de mérito y responsabilidad en las casas de altos estudios.
Resultados concretos de la gestión Milei
La motosierra aplicada con inteligencia permitió reasignar recursos hacia prioridades reales, desmantelando curros y privilegios enquistados. Universidades como la UBA demuestran que es posible ofrecer educación de calidad con costos razonables, mientras otros ejemplos como la UNA evidencian la urgencia de reformas profundas: mayor auditoría, incentivos a la eficiencia y, eventualmente, mecanismos de arancelamiento inteligente para carreras de bajo impacto económico o con alta capacidad de autofinanciamiento privado.
La visión de Milei no es destruir la universidad pública, sino reconstruirla sobre bases sólidas de excelencia, transparencia y sostenibilidad fiscal. El trabajo del equipo de Álvarez, con datos duros y sin eufemismos, es un pilar fundamental de esta transformación.