El Ministerio de Seguridad, liderado por Patricia Bullrich, presentó una denuncia penal contra los terroristas de izquierda en la violenta manifestación del miércoles, acusándolos de sedición, asociación ilícita agravada y atentado contra el orden constitucional. Además, exigió el apartamiento de la jueza Karina Andrade, quien ordenó su liberación inmediata.
La denuncia detalla que la movilización, originalmente convocada en apoyo a los jubilados, derivó en disturbios organizados por barrabravas, dirigentes políticos y sindicales. Según el Ministerio, los incidentes fueron premeditados y ejecutados con armas blancas, objetos incendiarios y clavos tipo "miguelito".
Los ataques dejaron catorce policías heridos, además de daños materiales, entre los que se incluyen la quema de un patrullero y motocicletas oficiales.











