El Gobierno desplegó un megaoperativo de control migratorio en Liniers
Inmigrante detenida durante el operativo.
porRedacción
politica
Más de 150 efectivos controlan documentación en comercios y ferias; hay detenidos por causas penales
El Gobierno nacional desplegó este viernes un fuerte operativo de control migratorio en el barrio porteño de Liniers, con el objetivo de detectar extranjeros indocumentados o en situación migratoria irregular. El procedimiento se desarrolla con la participación de más de 150 efectivos de la Policía Federal Argentina, en conjunto con personal de la Dirección Nacional de Migraciones.
Los controles se concentran en comercios, ferias y zonas de alta circulación ubicadas en las inmediaciones del cruce de la avenida General Paz y Falcón. Durante el procedimiento, los agentes solicitan documentación a ciudadanos extranjeros para verificar su situación migratoria. En los casos en que se detectan irregularidades administrativas, se los emplaza a regularizar su situación ante Migraciones, otorgándoles un plazo para presentar la documentación correspondiente.
Además de la verificación documental, se realizan controles de huellas dactilares con el fin de constatar si las personas registran antecedentes penales. En ese marco, fueron detenidas al menos dos personas: una mujer con una causa abierta por robo y un hombre investigado por estafas, según confirmaron fuentes oficiales.
El operativo en Liniers se inscribe en una política de refuerzo de los controles migratorios que el Ejecutivo viene profundizando desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, con el objetivo de garantizar el cumplimiento efectivo de la ley y poner fin a años de permisividad y ausencia de fiscalización.
Hace apenas unos días, el Gobierno llevó adelante un procedimiento similar en Villa Celina, partido de La Matanza. En aquella jornada se controló la documentación de 385 ciudadanos extranjeros y se detectaron 16 personas en situación migratoria irregular, quienes quedaron sujetas a los procedimientos administrativos correspondientes y podrían ser expulsadas del país si no regularizan su situación.
El antecedente fue en Villa Adelina.
Desde el Ministerio de Seguridad Nacional aclararon que estos operativos no apuntan contra los extranjeros que residen legalmente en la Argentina, ni contra quienes tienen trámites de residencia en curso. Por el contrario, la estrategia busca identificar casos irregulares y encauzarlos dentro del marco legal vigente.
El despliegue en Liniers volvió a generar reacciones en algunos sectores, con versiones alarmistas difundidas en redes sociales. Sin embargo, fuentes oficiales desmintieron cualquier tipo de deportación masiva o traslados compulsivos, y remarcaron que todos los procedimientos se ajustan a los pasos administrativos habituales.