El Gobierno nacional endureció su postura frente a los reiterados paros en universidades públicas y puso el foco en la Universidad de Buenos Aires (UBA), señalando el impacto directo que estas medidas tienen sobre los estudiantes.
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, reveló cifras contundentes: de 37 días de clases programados, 16 fueron afectados por medidas de fuerza, lo que representa un 43,24% de clases perdidas.
“El sistema no puede funcionar con casi la mitad del calendario académico interrumpido”, deslizan desde el oficialismo, donde crece la preocupación por la falta de continuidad educativa.
Paros estratégicos y calendario afectado
Según explicó Álvarez, los paros no solo fueron numerosos, sino que además se concentraron en fechas clave del calendario académico.










