El futuro de la AGP está en proceso de definirse. Desde la asunción de Javier Milei, el organismo ha sido señalado como uno de los casos más representativos de la necesidad de reformas estructurales en el Estado.
En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha propuesto la creación de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), un ente autárquico que absorbería las funciones y recursos de la AGP y de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables.
La ANPYN buscaría eliminar superposiciones burocráticas y apuntar a una gestión más eficiente del sistema portuario nacional. Según el Gobierno, el objetivo es fomentar inversiones privadas, modernizar la infraestructura portuaria y reducir los costos logísticos del comercio exterior.
Sin embargo, este proceso enfrenta resistencias internas. Muchos de los funcionarios que manejaron la AGP durante el gobierno anterior permanecen en sus puestos, manteniendo prácticas cuestionadas. La influencia de estos sectores representa un desafío para implementar una gestión eficiente y transparente.
Un déficit millonario que pone en duda su sostenibilidad
Hasta hace apenas dos años, la AGP era un organismo superavitario. En 2021 reportó un excedente de 28 millones de dólares, gracias a sus ingresos en dólares y costos operativos en pesos.
Sin embargo, durante las gestiones de José Beni, miembro del Instituto Patria, y Verónica Piñero, mano derecha de Diego Giuliano, presidente del Frente Renovador de Sergio Massa, las cuentas del organismo cambiaron drásticamente. En 2022, la AGP cerró con un déficit de 10 millones de dólares, y en 2023, el rojo escaló a 45 millones.
Este déficit resulta especialmente alarmante, dado que la AGP cuenta con ingresos importantes derivados de la operación del puerto de Buenos Aires y los servicios de dragado y balizamiento de la Hidrovía, pilares estratégicos para el comercio exterior argentino.
Según especialistas, la caída financiera se explica no solo por la mala administración, sino también por el aumento en gastos discrecionales y la falta de controles efectivos.
El avance del puerto externo
El Puerto de Buenos Aires, principal nodo logístico de Argentina, está inmerso en un ambicioso plan de ampliación y modernización que busca posicionarlo como líder regional en el comercio marítimo.












