El blanqueo de capitales impulsado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, demostró ser un éxito total, logrando resultados comparables a los obtenidos durante la administración del expresidente Mauricio Macri.
Esta iniciativa, que buscaba regularizar activos y capitales, atrajo a una cantidad significativa de ciudadanos, con 280.000 personas que decidieron blanquear sus fondos, contribuyendo a un notable aumento en los depósitos en dólares en el sistema financiero argentino.
La extensión del blanqueo de capitales hasta el 8 de noviembre genera alivio
La primera etapa del blanqueo de capitales estaba prevista para culminar el 31 de octubre. Sin embargo, el ministro Caputo anunció recientemente una extensión de esta fase hasta el 8 de noviembre.
Según el funcionario, esta decisión responde a problemas técnicos y administrativos que afectaron la transferencia de pagos de impuestos desde el exterior, lo que fue recibido con un alivio por parte de muchos interesados en regularizar sus activos.
Modificaciones legislativas en el blanqueo de capitales
Con el objetivo de consolidar este éxito y promover aún más la regularización de activos, el Gobierno de Milei está considerando modificar la legislación relacionada con el blanqueo. Una de las propuestas en análisis consiste en borrar las bases de datos de aquellos que blanquearon sus capitales.
Esto significaría eliminar los registros fiscales, lo que ayudaría a evitar la imposición de futuros impuestos sobre los activos regularizados. Esta medida le asegura a los ciudadanos una mayor seguridad y privacidad sobre sus inversiones.








