Israel investiga por qué sus sistemas no interceptaron los misiles iraníes.
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Una nueva ofensiva del régimen iraní volvió a impactar de lleno sobre población civil en Israel. Misiles balísticos lanzados durante la noche lograron atravesar las defensas antiaéreas y golpearon directamente las ciudades de Arad y Dimona, en el sur del país, dejando decenas de heridos, incluidos niños, y provocando escenas de destrucción en zonas residenciales.
Los servicios de emergencia israelíes confirmaron que el número de víctimas supera ampliamente el centenar de heridos entre ambas ciudades, con varios casos de gravedad y personas atrapadas entre los escombros tras el impacto en edificios. La magnitud del ataque obligó a desplegar múltiples equipos de rescate que continuaban trabajando durante la madrugada en busca de sobrevivientes.
En Dimona, uno de los misiles impactó en una zona urbana cercana a instalaciones sensibles, dejando al menos una veintena de lesionados, en su mayoría leves, aunque también se registraron cuadros de ansiedad y daños materiales significativos. En Arad, el impacto fue directo sobre estructuras habitadas, lo que generó incendios y derrumbes parciales.
El episodio encendió una alarma aún mayor dentro de Israel por un dato crítico: los sistemas de defensa aérea fueron activados, pero no lograron interceptar los misiles antes de que impactaran en tierra. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que ya iniciaron una investigación para determinar qué falló en el sistema de protección, considerado hasta ahora uno de los pilares de la seguridad del país.
Desde el Comando del Frente Interno se ordenó a la población mantenerse en refugios y cumplir estrictamente las instrucciones oficiales, mientras se suspendieron actividades educativas y se reforzaron las medidas de emergencia en todo el territorio. La decisión refleja el nivel de gravedad de la situación y el temor a nuevas oleadas de ataques.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel.
El primer ministro Benjamin Netanyahu calificó la jornada como una de las más difíciles desde el inicio del conflicto y aseguró que el Gobierno brindará toda la asistencia necesaria a los afectados. Además, ratificó que Israel continuará su ofensiva contra sus enemigos, en una señal de que la escalada militar está lejos de detenerse.
En paralelo, la crisis comenzó a expandirse en la región. Arabia Saudita ordenó la expulsión de diplomáticos iraníes en un plazo de 24 horas, en una medida que evidencia cómo el conflicto ya trasciende el enfrentamiento directo con Israel y amenaza con desestabilizar aún más Medio Oriente..