La ingeniería parlamentaria dejó un dato político central: además de los 21 senadores de La Libertad Avanza, el oficialismo sumó el apoyo de los diez legisladores de la Unión Cívica Radical, tres del PRO, senadores provinciales y, de manera significativa, votos del peronismo que rompieron con la orden de Cristina Kirchner. Guillermo Andrada (Catamarca), Sandra Mendoza (Tucumán) y Carolina Moisés (Jujuy) acompañaron al Gobierno. La justicialista disidente Alejandra Vigo (Córdoba) se abstuvo en todo el articulado, mientras que otros senadores lo hicieron en secciones puntuales, como Julieta Corroza (La Neuquinidad).
El Presupuesto 2026 establece las principales variables macroeconómicas del Ejecutivo: un crecimiento del PBI del 5%, una inflación anual del 10,1%, un tipo de cambio que rondaría los $1.423 en diciembre del año próximo y un superávit primario equivalente al 1,5% del PBI. El resultado financiero, en tanto, sería positivo en un 0,2%. Además, se proyecta un incremento de las exportaciones del 10,6%. El mensaje es claro: equilibrio fiscal, previsibilidad y ruptura con la lógica del déficit crónico.














