El presidente Javier Milei tomó la decisión de disolver la Administración General de Puertos (AGP), la cual fue señalada como un foco de corrupción, curros y privilegios. Del mismo moodo, también se disuelve la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables.
En su lugar, se creará la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), un organismo autárquico y técnico que tendrá una estructura mucho más simple, eficiente, transparente y menos costosa.
La ANPYN asumirá las funciones de tres organismos previamente existentes: la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, la AGP y el disuelto Ente de Control y Gestión de la Vía Navegable (ECOVINA).
Con esta reorganización, se eliminan tareas duplicadas y se centralizan las funciones, buscando mejorar la eficiencia del sistema, eliminando la histórica corrupción.

La motosierra profunda
Este cambio forma parte de una estrategia más amplia de reducción del gasto público, conocida como "la motosierra profunda". A diciembre de 2023, los tres organismos encargados de la gestión portuaria contaban con 1.420 empleados. La nueva Agencia contará con solo 300, lo que representa una reducción de casi el 80% del personal.
Esto se enmarca en un esfuerzo del Gobierno de Milei por reducir el gasto público y evitar duplicidades, lo que implica un menor costo para los contribuyentes. Cada puesto público innecesario implica una carga adicional sobre los trabajadores del sector privado.









