El 16 de abril de 1879 comenzó oficialmente la Campaña del Desierto, una acción militar organizada por el Estado argentino que marcaría un punto de inflexión en el proceso de expansión territorial hacia el sur del país.
Esta operación fue liderada por el entonces Ministro de Guerra y Marina, el General Julio Argentino Roca, quien más tarde sería presidente de la Nación en dos oportunidades. En este contexto, el Gobierno de Javier Milei reivindica la Campaña del Desierto como un hito histórico fundamental en la historia de Argentina, que significó no solo la extensión del territorio nacional, sino también la constitución del Estado moderno argentino
El liderazgo de Roca fue clave para llevar adelante una estrategia integral que buscaba extender la soberanía argentina sobre territorios que hasta entonces no estaban plenamente incorporados al Estado nacional.

La Campaña del Desierto formó parte de un proceso histórico más amplio que incluyó numerosas expediciones militares y acuerdos con pueblos originarios a lo largo del siglo XIX. Estas acciones fueron llevadas adelante por distintos gobiernos provinciales y nacionales con el objetivo de asegurar el control de áreas consideradas "fronterizas", donde la presencia del Estado era limitada o inexistente. La campaña de 1879, sin embargo, fue la más ambiciosa y eficaz de todas, debido a su organización, recursos desplegados y alcance territorial.









