A pesar de esta inversión comparativamente elevada, los resultados en términos de graduación son preocupantes. Según reveló el estudio, apenas el 19% de los jóvenes argentinos de entre 25 y 34 años logra completar sus estudios universitarios, un indicador que evidencia que el gasto público no se traduce automáticamente en mejores resultados académicos ni en mayores niveles de formación profesional.
En contraste, el 48% de los jóvenes de los países miembros de la OCDE y el 41% en las naciones del G20 si completan sus estudios, lo que refleja los malos resultados de Argentina.











